Productos habilitados por SENASA fueron decomisados sin fundamento sanitario
Como presidente de Santa Cruz Puede SAU, expreso nuestro enérgico rechazo al procedimiento realizado por la Dirección de Bromatología de la Municipalidad de Río Gallegos, que culminó con el decomiso y la destrucción de productos alimenticios aptos para el consumo humano y plenamente habilitados por SENASA, la autoridad sanitaria nacional competente.
Los productos decomisados —medallones de merluza, filet de trucha y otros congelados de la marca SCP— cuentan con habilitación vigente de SENASA, organismo con competencia exclusiva sobre los productos de origen animal, conforme al Decreto Nacional Nº 4238/68 y al Código Alimentario Argentino.
Es importante aclarar de manera categórica que:
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Los productos de origen animal no requieren RNE ni RNPA para su comercialización, ya que dichos registros corresponden al ámbito de ANMAT/INAL.
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Los establecimientos elaboradores están debidamente habilitados por SENASA.
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Los productos cuentan con aprobación de rótulo y autorización sanitaria emitida por SENASA, cumpliendo con toda la normativa nacional vigente.
El procedimiento municipal presenta graves vicios de origen, ya que se basa en una interpretación errónea de la normativa, exigiendo registros que no corresponden al régimen sanitario aplicable. No se trata de una diferencia de criterios, sino de un error normativo sustancial.
Resulta además inexplicable y contradictorio que se cuestione la habilitación de nuestros productos cuando en las grandes cadenas de supermercados de Río Gallegos se comercializan de manera habitual productos de idénticas características, provenientes de otras jurisdicciones, con la misma habilitación de SENASA. Esto evidencia una aplicación discrecional y desigual de los controles, vulnerando principios básicos de equidad, razonabilidad y seguridad jurídica.
Más grave aún es que, sin existir riesgo sanitario alguno, se haya dispuesto la destrucción de la mercadería. En ninguna de las actas labradas se deja constancia de productos en mal estado, contaminación, ruptura de la cadena de frío ni peligro para la salud pública.
El eje del procedimiento fue exclusivamente administrativo, y aun así se avanzó con la medida más extrema posible, generando un daño económico injustificado y la destrucción de alimentos en un contexto social y económico que exige responsabilidad y racionalidad por parte del Estado.
Llama poderosamente la atención que la inspección se haya realizado al día siguiente de anunciar públicamente el inicio de la comercialización de nuestros productos en un comercio local, lo que genera serias dudas sobre la celeridad selectiva y la intencionalidad del accionar municipal.
Desde Santa Cruz Puede SAU sostenemos una posición clara e innegociable: el control sanitario es necesario y obligatorio; la arbitrariedad, no.
El Estado debe acompañar y fortalecer los procesos productivos, especialmente aquellos que generan empleo, agregan valor a la materia prima local y cumplen estrictamente con los marcos regulatorios nacionales.
Por todo lo expuesto, iniciaremos las acciones administrativas y legales correspondientes para revertir este accionar que consideramos irregular y desleal.
Santa Cruz necesita más producción, más trabajo y más seriedad institucional.
La destrucción injustificada de alimentos habilitados por SENASA va exactamente en sentido contrario.
Gustavo Sívori
Presidente
Santa Cruz Puede SAU

