La situación de Autofarma genera creciente preocupación entre sus trabajadores luego del cierre de una de sus sucursales en Ushuaia. Empleados de la cadena advirtieron que, si no aparece una solución a la crisis financiera, los locales que continúan funcionando en Río Gallegos podrían cerrar en aproximadamente un mes.
El lunes 10 de agosto cerró sus puertas la sucursal ubicada sobre calle Kuanip, en Ushuaia. La situación mantiene en incertidumbre a cerca de 200 trabajadores de Santa Cruz y Tierra del Fuego, quienes reclaman una respuesta que permita preservar sus fuentes laborales.
En Río Gallegos, semanas atrás ya había cerrado la sucursal Autofarma del Pueblo, ubicada sobre avenida Kirchner 854. En aquella oportunidad, el personal fue reubicado en otros establecimientos de la cadena. Sin embargo, ahora los trabajadores sostienen que el panorama es más complejo y temen nuevos cierres.
Una crisis que continúa sin solución
Uno de los principales puntos del conflicto está relacionado con la deuda reclamada a la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF). Si bien durante julio se había anunciado un principio de acuerdo para regularizar los pagos, posteriormente la negociación volvió a quedar trabada.
Los trabajadores aseguran que la falta de recursos repercute directamente en el funcionamiento de las farmacias, el abastecimiento y el pago de salarios, mientras crece la incertidumbre sobre la continuidad laboral.
Una reunión clave con los propietarios
Según indicaron los empleados, para el próximo lunes 17 de agosto está prevista una reunión con los propietarios de Autofarma. El encuentro será clave para conocer cuál será el futuro de las sucursales que permanecen abiertas y qué ocurrirá con los puestos de trabajo.
En Santa Cruz, los trabajadores también recurrieron al Ministerio de Trabajo en busca de alternativas. Entre las posibilidades planteadas se mencionaron la conformación de cooperativas o algún esquema de cogestión obrera.
Mientras esperan definiciones, los empleados reiteraron que su principal objetivo es continuar trabajando y evitar el cierre de más farmacias.
La preocupación ahora está puesta especialmente en Río Gallegos, donde los propios trabajadores advierten que, de no encontrarse una salida financiera en las próximas semanas, podrían producirse nuevos cierres.
Fuente: El Diario Nuevo Día.

