Trabajadores de la cadena confirmaron que el cierre de las sucursales en Santa Cruz se concretaría durante la próxima semana. Ante la incertidumbre laboral, empleados realizarán este jueves una concentración frente al sindicato para buscar respuestas y analizar los pasos a seguir.
La crisis que atraviesa Autofarma tendría un desenlace definitivo en Santa Cruz. Trabajadores de la empresa confirmaron que la cadena cerrará sus sucursales en la provincia durante la próxima semana, luego de meses marcados por atrasos salariales, falta de medicamentos, problemas con proveedores y dificultades financieras.
Según señalaron los empleados, la decisión ya habría sido comunicada internamente y el cierre podría concretarse a partir del martes 18 de agosto. Incluso, algunos trabajadores indicaron que ya comenzaron a realizarse bajas de planes vinculados a las sucursales, lo que evidencia que el proceso de cierre se encuentra en marcha.
Incertidumbre por el futuro de los trabajadores
La principal preocupación está centrada ahora en el futuro laboral de los empleados que prestan servicios en las sucursales santacruceñas.
Durante los últimos meses, los trabajadores venían alertando sobre las dificultades que atravesaba la empresa, entre ellas atrasos en el pago de salarios, reducción del stock de medicamentos y problemas para mantener el normal funcionamiento de los locales.
Ante la confirmación del cierre, los empleados resolvieron realizar este jueves 13 de agosto, a las 14:00 horas, una concentración frente al sindicato de empleados de Farmacia de Zona Austral.
El objetivo será buscar respuestas sobre su situación y conocer qué alternativas podrán adoptar frente al posible cese de sus fuentes laborales. Paralelamente, algunos trabajadores ya comenzaron a recibir asesoramiento legal.
Una crisis que se profundizó durante los últimos meses
La situación financiera de Autofarma se agravó en medio del conflicto mantenido con la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) por una deuda relacionada con medicamentos y prestaciones brindadas a sus afiliados.
La suspensión del convenio habría profundizado las dificultades económicas de la cadena para afrontar salarios, proveedores y droguerías.
Los problemas ya habían comenzado a reflejarse con el cierre de algunos establecimientos. En Río Gallegos había dejado de funcionar anteriormente la sucursal ubicada en avenida Kirchner 854, mientras que recientemente también cerró uno de los locales de la empresa en Ushuaia.
Ahora, los trabajadores aseguran que el cierre alcanzará a las sucursales que permanecen en Santa Cruz.
Mientras avanza el proceso, la atención está puesta en qué ocurrirá con los puestos de trabajo y cuáles serán las respuestas que recibirán los empleados, quienes este jueves volverán a movilizarse en busca de definiciones.
Fuente: El Diario Nuevo Día.

